Coaching


Los orígenes del término Coaching


Entre los siglos XV y XVI la ciudad húngara de Kocs, a unos 70 km. de Budapest, se estableció en parada obligatoria, para los viajes entre esta ciudad y Viena.

En dichos viajes se hacía uso de unos carruajes con un sistema de suspensión único, que permitía ir a mayor velocidad con más estabilidad, por lo que los procesos de aceleración y cambios del carruaje se podían realizar sin perder equilibrio. Conocido como el carruaje de Kocs, – kocsiszekér en húngaro-, se convirtió en símbolo de la excelencia en la función de transportar personas de un lugar a otro.

El término kocsi pasó al español como coche, al alemán como kutsche, al italiano como cocchio… El término inglés coach es, por tanto, de origen húngaro. Metafóricamente, el coaching también transporta personas de un lugar a otro. Del lugar dónde están hacia el que quieren ir.

Más adelante, este término pasó al inglés como el verbo to coach que significa “entrenar”, “acompañar”, “motivar”.

Tras estos usos el término coaching en 1850 se emplea en las universidades para designar a un tutor o persona que ayudaba a los estudiantes a preparar exámenes.

Durante muchos años fue utilizado en un contexto sobre todo deportivo, en el que el coach era la persona que ayudaba al deportista a desarrollar sus competencias, a mantener su motivación y a prepararse lo mejor posible. Así, es a partir de 1980 cuando el Coaching comienza a introducirse en el ámbito empresarial, en el que la búsqueda de la excelencia justificaba utilizar este enfoque.

¿Qué es el Coaching?


El Coaching es un proceso de gran eficacia destinado a facilitar el cambio mediante la detección de objetivos, determinación del grado de responsabilidad y el compromiso propio en el trazado de un plan de acción para conseguirlo. En este proceso intervienen la aceptación del pasado, la construcción de un nuevo futuro y la vivencia del presente (el AQUÍ Y AHORA).

El coachee o cliente, pueda hacerse completamente consciente y convertir esa consciencia en acción. En definitiva, se trata de explorar el mundo subjetivo para que el cliente pueda descubrir y acceder a un mayor número de opciones en la respuesta y aprovechar al máximo su potencial, desarrollando nuevas capacidades.

En un proceso de Coaching, la herramienta fundamental de trabajo es el diálogo. Éste conduce al descubrimiento de patrones que han dejado de ser útiles para la persona, que no se han examinado ni cuestionado y que con frecuencia suelen ser inconscientes.

El coach anima al coachee a descubrir estos patrones ocultos, a tomar conciencia de cómo es su diálogo interno; animándole a hacerse responsable de sus pensamientos, sentimientos y acciones.

Competencias del Coach


Algunas de las competencias del coach son:

  • El coach tiene la responsabilidad de haber superado su propio proceso personal y revisado su sistema de creencias y valores para llegar a un profundo  autoconocimiento de sí mismo.
  • Crear un ambiente cálido (rapport) que posibilite al cliente sus tomas de conciencia.
  • Estar capacitado como guía de proceso para crear y mantener su concentración.
  • Estar dispuesto a ser aprendiz de cada situación y no creerse maestro de nada.
  • Ser coherente a sus valores (ética).
  • Estar capacitado para detectar el tema subyacente en cada sesión de Coaching.
  • Debe poseer Las tres C: claro, conciso y corto en sus preguntas.
  • Realizar la sesión utilizando y respetando el lenguaje del cliente.
  • Mantenerse siempre en segundo plano.
  • Tratar cada caso con honestidad y en caso de percibir que el argumento que quiere trabajar el cliente no es coacheable (no se puede tratar en coaching) derivar a un especialista.
  • Tener la habilidad de crear acciones, compromiso y seguimiento en colaboración o cooperación con el cliente.


Herramientas del coaching


  • La escucha activa
  • Las preguntas potenciadoras o poderosas
  • Crear conciencia
  • Crear rapport o clima cálido entre coach y cliente
  • Definir el objetivo
  • La empatía
  • La creatividad y el humor
  • El silencio
  • La metáfora
  • El Lenguaje no verbal
  • La calibración


En un proceso de coaching: ¿qué papel desempeña el coach y el coachee?


Un proceso de Coaching consiste en un diálogo entre el coach con el cliente o coachee determinado por preguntas cortas y concisas que guían a este último en el descubrimiento de sus recursos internos para alcanzar el objetivo que se ha propuesto.

El coach mediante la utilización de distintas herramientas acompaña al coachee en su proceso de autoconocimiento y detección de recursos personales.

El coach puede realizar estas acciones tanto a nivel individual en un proceso personal o profesional como a nivel de grupo con intervenciones y seguimiento de equipos o grupos de personas.


¿Cuáles son las cualidades de un coach?

  • Es atento
  • Es objetivo y directo
  • Sabe escuchar
  • Acompaña
  • Tiene experiencia con entornos y personas diversas
  • Transmite credibilidad
  • Tiene paciencia
  • Tiene buena memoria
  • Se interesa
  • Es intuitivo
  • Es consciente de su entorno
  • Se conoce a sí mismo
  • Posee destrezas técnicas
  • Tiene conocimientos específicos


¿A quién va dirigido el Coaching?

  • A cualquier persona que desee aumentar su potencial, detectar, identificar y/o eliminar los obstáculos que le impiden alcanzar sus metas.
  • A jefes de equipo y personas con profesionales a su cargo que busquen aumentar el habilidades de sus colaboradores, crear equipos unidos; con objetivos comunes, motivados y alineados con la visión de la empresa.
  • A directivos y profesionales de la empresa, que quieran estudiar y aplicar el Coaching de equipo y el Coaching ejecutivo en su profesión para crear empresas inteligentes, eficaces, abiertas al cambio, al aprendizaje y con una visión compartida.
  • 
A orientadores laborales, profesores, maestros, tutores, cuidadores sociales y personas que desean difundir y aplicar técnicas de Coaching a las personas a su cargo, aplicándolas en función de la búsqueda de la excelencia personal y profesional.
  • 
A psicólogos, terapeutas, enfermeros, médicos y cualquier profesional relacionado con el comportamiento humano, que quieran actualizar y ampliar su formación utilizando las herramientas del Coaching.
  • A padres e hijos que deseen mejorar el modo en que se comunican.
  • A la Administración Pública, el Tercer Sector y cualquier ciudadano, que con un mayor conocimiento de la organización contemporánea ayude a las comunidades y sociedades a aprender e interactuar.